
NUEVO!!!!!!!!
HI-TEC
Hi-Tec volvió a las Carreras de Aventura. Fue este domingo último, 19 de abril, organizando la primera de dos competencias que tiene previsto llevar a cabo a lo largo de 2009.
En Pilar - Estancia San Sebastián. Un lugar increíble, que a medida que van pasando las maquinas excavadoras va creciendo y avanzando en su construcción, y por consiguiente, creando espacios y obstáculos ideales para el desarrollo de una carrerita así.
La gente de la marca de ropa de aventura, en conjunto con El Club de Corredores y su ya más que reconocida capacidad para la perfecta organización de todo, hicieron un evento a la medida de lo esperado... sin dudas.
La distancia que separaba el punto de LARGADA del de LLEGADA fueron 20K.
Un circuito que ofreció de todo un poco: ripio de arranque, pastizales mas adelante, muchos km de terrenos muy desparejos que amenazaban permanentemente los tobillos de todos los corredores. También barro, agua y lugares mas trabados, que hicieron de esta primera etapa Hi-Tec Series una verdadera promesa de eventos muy interesantes a realizar próximamente por la misma marca.
De Al Limite Team participamos 12 personas!! No es poco... aunque hubo algunos anotados más (que no viene al caso hacer nombres), pero que aparentemente optaron por la compañía de la almohada a la hora indicada... igualmente no perdemos la fe y en la próxima esperamos ser más aún:
Pato, Kawka, Gus Bonzón, Di Primo, Silvana, Valeria, Juan Osorio, Fernando,” El Loco” Jauría, obviamente los “Profes” Dani & Dani, y yo, mas la inestimable compañía de la hinchada compuesta por Julita, Marti, Santino, Lore, Vane y el Tano.
Hubo para todos los gustos... por supuesto. A medida que iban pasando los kms cada uno iba alineándose en la posición que mejor le calzaba y buscando el paso mas conveniente.
Los primeros 5k pasaron muy rápido... con un arranque de 2k de ripio que desembocó en un camino de pastizales altos, poniéndole así la primera dificultad al recorrido.
Luego una mini-trepada hasta el primero de una serie de terraplenes muy desparejos que atravesaban gran parte del terreno de San Sebastián, y que obligaban a mirar permanentemente el piso, tratando de buscar la huella que lastime menos la marcha.
Así llegó el primer puesto de hidratación en el Km 8, de Eco de Los Andes, y luego sí el cartel indicador de las mitad del recorrido: 10K!.. ya sobre un nuevo montículo de tierra apilada.
Un retome sobre ripio y de nuevo a los terraplenes que alternaban con pastizales, caminos de ripio, agua y por consiguiente, mucho barro.
A esta altura estaba claro que cada corredor iba tratando de administrar lo mejor posible el aire, las piernas y buscando su lugar en el mundo... su espacio y sus tiempos. El día?? Sol a pleno... pero no hizo sentir el rigor. Ideal.
Pasado el km 12 las distancias que separaban a los competidores cada vez eran mas notables y en las cabezas de todos vivía nada mas que la idea de llegar.
Luego de un segundo puesto de hidratación, también de agüita mineral, llegaron los 15K... ¾ de carrera cumplida “en el lomo”.. solo faltaba el envión final.
El terreno seguía cambiando minuto a minuto, presentando pequeños vados, pastizales, tierra, caminos, etc..., lo que dio como resultado un circuito entretenidísimo.
“É Gatorade señorita?”.. le pregunte a la encargada de repartir vasos salvadores... “Síí”.. me contestó... Manotazo de ahogado y a seguir...!
Copa en mano, cual noche de juerga, se presentó el bosque... Y mas allá la inundación.. porque hubo que pasar un pequeño vado más, para allí sí enfilarse definitivamente hacia los últimos 2 km de ripio, que morían en el arco Inflable de LLEGADA.
Los 12 de Al Limite que largamos, llegamos. Cada uno con sus tiempos por supuesto, pero todos muy contentos de haber hecho una gran tarea y compartido una vez mas una mañana con amigos. Aquí permítanme detenerme un segundo para comentarles y a través de este medio felicitar a Silvana (Alumna personal de Daniel “Pollo” Rodríguez) que hizo podio en su categoría... excelente.
La próxima Hi-Tec Series es en Septiembre... Bariloche.. .
Los esperamos a todos!.. perdón, corrijo: Los esperamos???
Taluegoo....
p.

MUCHO MAS QUE UNA CARRERA
Si me detengo tan solo un instante y me remonto en el tiempo, lejos quedaron esos días en que solía trotar unas vueltas alrededor de una plaza, nunca podría imaginar que hoy, 8 años mas tarde podría lograr correr 89 Km. y mucho menos en una montaña
LA CARRERA:
DESAFIO DE TAFI DEL VALLE
25/05/2008
MODALIDAD: AUTOSUFICIENCIA DE PUNTO A PUNTO
Una vez mas llegaba la hora de la largada, una nueva carrera, y como siempre con mi compañero de equipo y amigo DANIEL RODRÍGUEZ teníamos todo listo para afrontar esta dura experiencia, debíamos cruzar la SELVA TUCUMANA atravesando cuatro cordones montañosos. La competencia empezó a las seis de la mañana, con nuestras linternas en la cabeza y las mochilas cargadas de provisiones comenzamos a recorrer los primeros Km. La selva era realmente imponente, por mas de dos horas la tupida vegetación no nos permitió ver el cielo.
Luego comenzaron las trepadas. Las mismas nos permitieron llegar a los primeros mil metros sobre el nivel del mar, con un agregado, la lluvia. Pronto nos dimos cuenta que era una carrera muy exigente y a la que teníamos que respetar, las cornisas eran cada ves más peligrosas.
Después de 9 hs de carrera llegamos a la ESCUELA DE ANFAMA . En este lugar nos encontramos con los primeros corredores que exhaustos abandonaban la carrera, totalmente descompensados se metían en sus bolsas de dormir esperando al otro día para poder continuar. Esta imagen se fue repitiendo a lo largo de la carrera, en cada puesto de control muchos eran los que dejaban la competencia. De los DOSCIENTOS inscriptos solo NOVENTA finalizarían la competencia, por suerte con Daniel nos encontrábamos bien, cansados, pero con ganas de seguir pese que los organizadores de la carrera nos decían que la parte que vendría a partir de ese momento iba a ser muy dura. Nos esperaban el frio, la noche, la montaña, la altura, ya que debíamos llegar a tres mil metros sobre el nivel del mar y lo mas complicado: LA NIEBLA.
Comenzamos la segunda parte de la carrera. En este trayecto formamos un nuevo equipo junto con gente de SAN JUAN, SAN LUIS Y TUCUMAN, un grupo compacto apoyándonos mutuamente. Logramos llegar a los tres mil metros de altura, pasando por senderos muy angostos y al filo de la montaña, nos cruzábamos con animales como caballos, vacas, toros y cabras, los que muy amablemente se corrían para que pudiéramos pasar, pues no había lugar para todos.
Llegamos a la cima de la montaña y de inmediato comentamos "listo, ya la terminamos", pero pronto nos dimos cuenta que realmente en ese momento comenzaba la verdadera carrera de aventura.
Ya de noche la densa niebla no nos permitía ver a mas de dos metros de distancia. Fue entonces cuando tuvimos que utilizar nuestras brújulas para poder ubicarnos, deberíamos seguir rumbo 110 grados, durante tres horas estuvimos transitando y tratando de mantener el rumbo pese a los obstáculos que aparecían como cañadones, arroyos, precipicios etc. Se escuchaba las campanas que tenían las cabritas y no la podíamos ver, realmente de película.
En un momento se despejo la niebla, e inmediatamente nos sorprendió el sonido de varios silbatos... se veía a lo lejos un grupo de corredores que estaban perdidos ya que no pudieron encontrar el rumbo. Los esperamos, eran seis, estuvieron perdidos girando en circulo por mas de tres horas, el equipo se agrando y estábamos muy unidos y dispuestos a terminar la carrera.
Pronto aparecieron las luces de la Ciudad de TAFI DEL VALLE, pero aun teníamos que bajar de esa montaña, muy duro, y pese a un dolor muy fuerte en mi pierna pudimos llegar a la meta después de diecinueve horas y treinta y dos minutos.
Una vez más queda demostrado que el puesto en este tipo de competencias no es lo más importante, el haber trabajado en equipo, conocer otras personas y haber compartido con la naturaleza semejante experiencia, es un momento de nuestra vida que nunca vamos a olvidar
x AL LIMITE TEAM
DANIEL TUNDIS

LA COLUMNA DE PITI.
YO OPINO: Circuito Kende. ultima etapa
Y se corrió la ultima etapa del Circuito Kende 2007, bajo la organización de los chicos de Adventure Days.
Fue en Ezeiza, más precisamente en el estadio de Béisbol que posee la liga nacional de ese deporte en dicha ciudad del gran Bs. AS. Fue el domingo 16 de dic.
Allí estuvimos, temprano con Terre, socio fundador de Al Limite Team, más algunos de sus alumnos y compañeros (Diego, Mariano, Lore, Santino).
Él, junto a su co-equiper mas que “rapidito” Rivas estaban anotados en la de 21K.
Lo mío fue más humilde. Luego de un mes de inactividad casi-completa preferí empezar por el principio y me encuadré en la fila de los que se anotaron en los 10 K, prueba que también estaba programada para la misma hora y lugar.
La largada prevista para las 9 (AM obvio) obligó a todos los participantes a alistarse bien temprano en las colas para terminar tramites pendientes como pechera, pagos, etc.
Y se largo nomás... Primero los 10 K y 10 minutos después (exactos hay que reconocerlo) se lanzaron a la aventura los dotados para los 21 kilómetros trazados.
Puedo contarles algo de lo que pasó en el trayecto de los 10 K, ya que los 21 no fue lo mío.. al menos en esta oportunidad.
Los 3 Km. iniciales parecían hacer ver que todo iba a ser bastante Light. Pero no... error! se complico a partir del 4.
Pastizales muy altos, agua, boques muy cerrados, ramas y cañaverales, todos ellos empeñados en lastimar gente y dejar marcas por todos los lados posibles de un cuerpo, hicieron lo que muchos esperaban... un verdadero circuito de aventura.
La señalización estuvo... digamos bien... Tengamos en cuenta que era muy pero muy trabado el recorrido y no había otra chance que buscar la famosa cintita atada a una rama, a no más de 3 o 4 mts una de otra para no perderse.
Aquí hay que detenerse un segundo en el relato y decir, quizás para las próximas etapas de los próximos años y como quizás una critica constructiva, que hubo corredores que se perdieron en algún que otro tramo del circuito.
Uso el termino plural “se perdieron” para no sentirme tan sólo en esta torpeza que me hizo perder un par de minutos largos, hasta encontrar nuevamente el rumbo correcto, gracias a los “gritos pelados” de uno de los organizadores.
Algo que me hizo sentir muy tranquilo es que una vez finalizada la prueba encontré mas testimonios del mismo tenor que me tranquilizaron un poco.
Superado ese escollo, digamos “menor”... solo restaba seguir adelante esperando el arco de llegada. Para ello aún restaban unos 3 Km. aprox.
Y así fue... tan espeso estaba el tema del recorrido que sólo 50 o 60 metros antes de la llegada recién se llegó a ver el enorme arco negro que marcaba el final.
Llegué... el tiempo? Bastante bueno teniendo en cuenta todas estas adversidades que fueron surgiendo Km. a Km.
La clasificación?? mmm no lo sé aun. Al cierre de esta edición no se encontraba aun “On Line” dicha data, pero a pesar de todo creo que bastante bien.
Prometo en el próximo comentario confesar mi ubicación Gral. que calculo no pasó del 9no o 10mo puesto... todo gracias a la tarea y “adiestramiento” de los trainners de Al Limite Team (Terre & Dani).
Se preguntarán por Terre Tundis y Marianito Rivas... Obviamente.
Bue... 2 maquinas de correr.. metieron un tiempo de 1:18 hs en realizar un recorrido, que algunos se encargaron de hacer correr el comentario de que finalmente no fueron 21 los Km sino algunos menos... pero bue, para nosotros 2 animalitos igual.
A pesar de ello, y tal como ameritan los antecedentes de Terre y de su mas que brillante compañero Mariano, se encargaron de ubicarse en un 4to puesto (que no sorprende... dos “dotados”, con dos motores de excepción) y que no hace más que alentar las expectativas para este 2008 que ya comienza...
Felicitaciones a ellos... a los que corrieron... a los que acompañaron... a los que organizaron... y también a los que se encargaron, domingo por la tarde y pinza de depilar mediante, de limpiar manos espinosas luego de una mañana de aventura.
Nos vemos en la próxima...
Gracias totales.
Piti

Aventura en Kayak de travesía por el Río Bermejo
Uniendo Bolivia con el Paraguay
Integradas por:
Miguel Angel Lerma (48)
Jorge Gabriel Leal (42)
Total de Kilómetros
Navegados: 1430,
Días empleados: 25
Información sobre la travesía:
(Relato de Miguel Ángel Lerma)
Se trata de una navegación remando en Kayaks de supervivencia a través del Río Bermejo, la partida fue el día 26 de Julio del 2007, desde Frontera Bolivia- Argentina y punto de finalización ha sido frontera Paraguay-Argentina el 19 de agosto del 2007, esta prueba debe ser considerada de carácter extrema, la gran exigencia física y psicológica que ha demandado para superarla y la geografía que aporta un alto grado de dificultad y riesgo, fundamentan esta categoría.
Esta aventura surge como producto de aquella asignatura pendiente de juventud, mis raíces son salteñas y haber conocido algunas partes del Rió Bermejo en la zona de Oran despertaron la idea de navegarlo. En esa época, década de los 70, las condiciones no eran favorables, se requería una logística e información del río que no era fácil obtenerla. sobre todo una parte de su trazado que nadie la navega, los pescadores solo llegan hasta unos parajes de la zona de Rivadavia, pues río abajo si surge una contingencia existe poca probabilidad de ser auxiliado. Hay sectores desprovistos de caminos terrestres y sin población alguna o solo aldeas aborígenes que únicamente se puede acceder con vehículos especiales o en modo aérea.
No tenemos relevado una travesía similar en la cuenca del Bermejo, solo como antecedente encontramos en el año 1984 una expedición de veinte personas, que navegaron en varios gomones con una importante logística de apoyo, liderada por el Profesor Jorge Solari, quien aportó información de gran utilidad.
Los Puntos exacto de partida fueron la localidad de Bermejo (Bolivia) - Aguas Blancas, Orán (Salta) y el punto de finalización ha sido la desembocadura del Río Bermejo en el Río Paraguay a la altura de la Ciudad de Pilar (Paraguay). El tiempo que ha demandado la travesía fue de 25 días de navegación, remando un promedio entre 8 a 9 horas por días, habiendo realizado 22 campamentos para pernoctar, en general siempre en las márgenes del río, no alejados de las embarcaciones, con todo el cuidado y la observación en la elección del sector de acampe, para evitar exponerse a riesgos de ofidios o animales salvajes o bien resguardar el equipo por la acción del río que permanentemente va erosionando las costas o realizando cambios en su curso.
En cuanto a la preparación individual los integrantes hemos realizado un entrenamiento apuntado a la resistencia física, conocimientos sobre supervivencia, cartografía, primeros auxilios y alcanzar una aptitud mental acorde a las exigencias extremas que demandaría esta aventura.
El equipo empleado en esta travesía ha sido de dos kayak de 5.50mtrs de eslora, con dos tambuchos estancos con capacidad de carga de hasta 75 Kgs, botiquín de primeros auxilio, equipo de acampe, pesca, para cocinar y todos los accesorios necesarios para seguridad y navegación incluyendo GPS como instrumento clave e indispensable junto a la cartografía. Cada embarcación partió con 20 kgs de provisiones, 30 litros de agua potable y 35 kgs de equipos
En general el clima no favoreció la travesía ya que solo hubo 6 días de buen tiempo el resto frío y viento Sur, esto por un lado retrazó el Plan de Navegación, pero favoreció disminuyendo la abundancia de insectos y ofidios, no obstante siempre extremando las medidas preventivas al penetrar en el monte o al armar el campamento sobre todo en las zonas endémicas de Hanta Virus.
En prácticamente todo el recorrido no hay señal de celular, por lo cual incluimos en nuestro equipo un teléfono satelital por alguna emergencia y las autoridades de Gendarmería Nacional estaban informadas con todos los datos que pudimos aportar por cualquier contingencia, asimismo un helicóptero de la Fuerza nos contactó en dos puntos del trazado en el tramo inicial y luego hicimos encuentros con patrullas de Gendarmería en la zona de Ingeniero Juarez, Puente Lavalle y El Colorado y el tramo final una Patrulla Ecológica en lancha de la institución acompañó los últimos kilómetros de navegación.
en el desarrollo de este desafío ha sido destacable conocer la actividad que realizan los pescadores aborígenes wichí y como mantienen sus ancestrales costumbres, además se avistaron muchos ejemplares de yacaré, carpinchos, coati, monos, chajás, tucanes, flamencos, sábalos, surubies y hasta un puma, estos avistajes desaparecen completamente en cercanía de los poblados.
Características Observadas del Rio:
Se puede dividir en tres grandes sectores:
1. Desde la Naciente hasta el Puente Elordi, rio de aguas claras, rápidos y correderas propio de un rio de montaña, total de 127 kms, hubo que levantar los kayaks 37 veces. Sector con alta probabilidad de romper las embarcaciones debido a las piedras en su lecho, su navegación en algunas partes es de gran riesgo ya que hay correderas que al pasarlas se llega a 28 km/h las que terminan en importantes remansos con barrancas altas.
2. Desde Elordi hasta El puente Lavalle( 889 Kms) río de aguas turbulentas en partes, color chocolate con mucha sedimentación, mucho arrastre, abundantes bancos de arenas, curso con permanentes cambios del veril, traza donde su ancho varía de 1500 mts a 50 mts en pocos metros de recorrido, río absolutamente impredecible, muy peligroso, se repite el esquema de aguas abiertas, se cierra toma velocidad la corredera, remata contra barrancas muy altas (25 mts)donde forma turbulentos remansos y finaliza haciendo diques de troncos y palos que el mismo arrastra y deposita dejando pequeños espacios para pasar donde el agua vuelve a tomar velocidad.
3. De Puente Lavalle a su desembocadura (414 Kms), se hace un río mas predecible, se encajona, hay pocos sectores abiertos, disminuyen muchísimos los bancos de arena, es mas cadencioso con poco arrastre y se hace hasta aburrido, solo hay que remar y remar.
Llegar al final del derrotero remando, es comparable con hacer cumbre en el Aconcahua, solo se logra con un alto grado de compromiso por un objetivo, un adiestramiento físico acorde a las exigencias y una preparación mental óptima capaz de superar cualquier tipo de adversidad.
Algunas Anécdotas
La recompensa
Uno de los tramos, que habíamos estimado recorrer en una jornada y media, nos llevó tres días, producto del poco caudal y la cantidad de correderas que nos obligaron a pasarlas caminando y a veces levantando los botes, los insectos habían insistido en dejar sus marcas. El primer objetivo planteado era llegar al Puente Elordi, en la Ruta Nacional 34, donde mi hermano Manuel y mi sobrino Rodrigo nos esperaban con mercadería y agua suficiente para diez días de navegación. En ese paraje, denominado “La Quena”, no solo realizamos el reabastecimiento sino que fuimos sorprendidos con un asado que disfrutamos como un verdadero premio al esfuerzo realizado. Cayendo la tarde llegaron al sitio unos aborígenes. Solo pudimos hablar con dos de ellos, Osvaldo Flores y Antonino Rinoldo Isaes, de la etnia wichís, pertenecientes a la Asociación de Pescadores Indígena del Río Bermejo (APIRB), quienes, un poco en su lengua y otro poco en castellano, nos explicaron las técnicas de pesca que aplican usando redes, preferentemente de noche, y nos hablaron de su cuidado de los recursos al devolver las piezas pequeñas al río. Sus rostros revelaban el cansancio de una vida sacrificada, solo provista de necesidades, pero con absoluto respeto por lo que la naturaleza les provee. Por último nos enseñaron a preparar el “sábalo a la can-can”, usando palo bobo, que pusimos en práctica de inmediato y realmente salió muy gustoso.
Campamento en la ciénaga
Con las primeras luces del día abandonamos el sexto campamento, donde la estadía fue muy favorable, el río proveyó pescados para la cena y el lugar resultó apto para el descanso. Pero la fortuna no nos acompañó esa jornada. Bajó la temperatura y el viento sur se hizo presente en todo el tramo. A las 17 horas desembarcamos en el sitio elegido entre escasísimas buenas opciones. Descargar el equipo resultó muy difícil ya que nos hundíamos en la costa a cada paso y fue necesario hacer un camino con troncos hasta los botes. Como el objetivo era resguardarse del viento decidimos armar la carpa contra una barranca que daba al monte y el fogón para cocinar lo instalamos a unos metros de allí. Cuando el guiso de lentejas estuvo casi listo, nos percatamos de que la carpa se hundía y brotaba agua del piso. Rápidamente fue necesario trasladarla a una terraza firme y seca ubicada a cincuenta metros, pero totalmente expuesta al viento por lo que la noche resultó inolvidable, solo deseábamos que amaneciera para alejarnos de ese sitio.
Un segundo objetivo
Era llegar al punto geográfico tripartito entre Salta, Chaco y Formosa. Habíamos navegado nueve días y atravesado toda la provincia de Salta, con períodos de varios días en los que no cruzamos a ninguna persona. Teníamos información sobre la existencia de una proveeduría cuyo dueño resultó ser el señor Daniel Gallo, merecedor de un párrafo aparte, un verdadero líder en la comarca constituida por Fortín Belgrano, del lado salteño, y Misión Aborigen Yacaré, del formoseño. La hospitalidad de la familia Gallo resultó muy gratificante y renovó nuestras fuerzas. Pudimos conocer algunas costumbres de los aborígenes de la misión como la pesca, que posibilita su subsistencia, empleando una técnica por ellos denominada “pateka” consistente en lanzar al agua una línea con anzuelos sin carnada y recogerla con rapidez intentando clavar a los surubíes de cualquier parte ya que cuando baja la temperatura ambiente juntan sus cuerpos y se quedan quietos en los pozones.
Navegación nocturna
Después de hacer noche en Fortín Belgrano, ya en territorio formoseño, la siguiente parada sería el paraje El Mistolar, lugar donde nos abasteceríamos de agua y para ello nos esperaba una patrulla de Gendarmería, con la que se había coordinado previamente el lugar de contacto. Antes de la partida nos avisaron que el encuentro sería en la siguiente curva. A las 17:15 horas el GPS nos indicó que estábamos sobre el waypoint de contacto, seguimos, y cuando descubrimos que la siguiente curva no estaba tan cerca, comenzó a caer la noche. No había luna y estábamos navegando en el impredecible Río Bermejo con una escasísima visibilidad de pocos metros gracias a las linternas binchas de led. Los ruidos del agua nos hicieron pensar que estábamos próximos a una corredera o un dique de troncos. Se trataba de la segunda opción y no pudimos esquivarlo. Quedamos atrapados entre las ramas, con la fortuna de no entrar en pánico y la suerte de nuestro lado que nos permitió salir ilesos de la peligrosa trampa. Desde allí pudimos divisar la fogata, iniciada por quienes nos esperaban, presumiendo que estaba a no más de quinientos metros de allí. Sin embargo, la corta distancia nos demandó dos horas en llegar ya que no encontrábamos el veril y encallamos en reiteradas oportunidades inmersos en la oscuridad. Pero valió la pena: el premio al llegar fue quitarnos el frío y la mojadura en un acogedor fogón, donde se estaba asando un chivito mientras, en una olla de hierro cercana, se cocinaba un sabroso estofado.
Profundamente dormido, por suerte
En un tramo del río a la altura de Ingeniero Juárez y las Lomitas, los avistajes de ejemplares de yacarés son muy frecuentes ya que acostumbran a tomar sol sobre los troncos que acumula el agua, mimetizándose con ellos. Cuando navegábamos a favor del viento se percataban de nuestra presencia a cierta distancia y se zambullían en forma remisa. Pero cuando el viento estaba en contra notaban nuestra presencia a pocos metros. Muchas veces la sorpresa era de ambas partes y los reptiles reaccionaban enérgicamente en busca del agua. Había ocasiones en que se pisoteaban entre sí y la turbulencia que generaban al zambullirse llegaba a los kayaks. En una oportunidad mientras Jorge remaba unos metros por delante, observé unas señas que me hacía indicando atención y silencio. Se trataba de un yacaré de más de dos metros durmiendo con la boca abierta mientras tomaba sol en una empalizada; el veril, los diques de troncos y la distancia no daban opciones de cambio rápido de curso por lo que pasamos a un metro de él evitando hacer el menor ruido. La suerte nos favoreció; si despertaba seguramente habría intentado ganar el agua poniendo en riesgo alguna de las embarcaciones debido a su porte y la escasa distancia entre él y nosotros.
Tribuna de monos
Hasta entonces habíamos pasado por sectores donde la ausencia de animales salvajes era clara evidencia de la presencia del predador humano. No obstante, cuado habíamos navegado 71 kilómetros desde el último campamento, notamos que sobre la margen derecha del río, la costa del Chaco, había carteles que señalaban “Prohibido cazar” y, a partir de allí comenzamos a divisar nuevamente ejemplares de carpinchos, yacarés, monos, coatíes y tucanes, entre otros. Mientras buscábamos el sitio apropiado para armar el campamento número veinte, soportando una intermitente llovizna, y con ansias de encontrar un lugar protegido, la suerte pareció estar una vez más de nuestro lado. Hallamos una terraza amparada por un frondoso árbol y rodeada de cañas bambú, con el piso arenoso y seco. Solo necesitábamos socavar un poco la barranca para que entrara la carpa y revisar bien los troncos cercanos para detectar la presencia de alguna víbora. El lugar era inmejorable. Jorge se dispuso a cocinar polenta con el calentador a gas cuando, a nuestras espaldas, se escuchó el grito de un mono, que al instante ya eran dos, y a los pocos minutos eran treinta o cuarenta monos gritando al unísono. De la misma forma en que comenzaron, se callaron. Pero cuando pareció que habían desaparecido, se reanudaron las “discusiones” que repitieron luego a la medianoche.
En el Colorado
El Río Bermejo bordea una parte de la ciudad formoseña del Colorado donde hicimos una detención de algunas horas para un último reabastecimiento y nos sorprendió la deferente presencia en la costanera del Sr intendente de la Ciudad Horacio Brignole y el Jefe del Escuadrón Pirané de Gendarmería Comandante Principal Horacio Molina, quienes encontraron interesante esta travesía, surgiendo la pregunta del Jefe comunal de como vemos está actividad para desarrollarla a modo de turismo aventura en la zona. En la certeza que puede ser atrayente para algunas personas hacerlo, solo en algunos sectores del río podría desarrollarse, la mayor parte de su trazado presenta obstáculos muy peligros de sortear y quién lo haga debe tener un entrenamiento especial, no solo físico, debe lograr aptitudes para supervivencia y preparación mental para llegar al punto final, pues las características geográficas hacen dificultosa la logística ó la eventual evacuación. Seguramente una actividad como esta travesía en la zona, más tiene que ver con un deporte extremo que con un turismo aventura.
El tramo final
El cansancio comenzó a sentirse con mayor agudeza a partir de la segunda semana aunque la mente cobraba relevancia por sobre lo físico. El clima continuaba siendo adverso; lloviznas y frío acompañaban la travesía. Llevábamos cinco días sin ver el sol pero allí estábamos recorriendo los últimos kilómetros, esta vez acompañados por una Patrulla Ecológica de Gendarmería Nacional, en lancha. Resultó muy estimulante el aliento de los suboficiales Silvestre Caballero y Orlando López que nos escoltaban y escuchar el “vamos muchachos, solo faltan 300 metros” así como distinguir el lugar donde el río Bermejo vuelca sus sedimentadas aguas sobre las claras del Paraguay. Era el punto final de la aventura, la emoción desbordaba mi pecho, las lágrimas cubrían mis ojos. Habíamos remado 25 días, superando muchísimas adversidades. Cuando nuestros kayaks tocaron las aguas del Paraguay y yo liberé un fuerte sapucay, estábamos “haciendo cumbre en el Aconcagua”. Queríamos disfrutar ese momento así que desembarcamos en la orilla derecha y saqué una pequeña botella de champán, que me habían regalado unos amigos para esa ocasión, lo descorché y mojé a mi fiel compañero, como lo hacen los corredores de Fórmula 1. El broche de oro lo puso el sol que en ese momento se hizo presente desde el oeste proyectando un hermoso arco iris.
Miguel Angel Lerma
TE (011) 46546844 - 44691347
email: miguel@argenpil.com.ar
Rivadavia 13734 –Ramos Mejia
cel (011) 1559228250

Parte del relato efectuado por el Sr. ROBERTO PINTO quien recorrió el milenario camino de Santiago de Compostela durante 22 días, cruzo 110 pueblos y completo un total de 510 km.
No me sorprende que al cumplir mi sueño de tornarme en un peregrino más del milenario camino de Santiago, haya al mismo tiempo emprendido enriquecedores viajes espirituales, corporales y emocionales.
El fuerte impulso que en el crepúsculo de mi vida llevo a que mis ojos se posaran en aquel camino de variados significados, me obligo a conocer cuales eran los limites y resistencias de mi cuerpo a la vez que a extenderlos con rigurosa practica, por supuesto, en la medida de mis posibilidades. Busque la asistencia de un profesor de Educación Física, quien preparo mis músculos y al cabo de un tiempo logro que estuviese completando caminatas diarias de diez, veinte y hasta treinta kilómetros . El
Pequeño grupo de entrenamiento se vio fortalecido por la visión de médicos de diversas especialidades, un nutricionista, y un masajista. A la par, me avoque al estudio de la geografía, el clima y hasta la historia del camino.
Si bien existen tres caminos de peregrinaje a Santiago, el Del Norte, el De la Plata y el Francés por ser mas primitivo y lleno de historia. Y, a pesar de que el mismo comenzaba en la localidad navarrense de Rosen valles, en la frontera con Francia, me sentía igualmente satisfecho de comenzar en Burgos.
Mis primeros pasos por el Camino Francés mostraron lo que iba a ser una constante durante todo el peregrinaje: la cordial ayuda y hospitalidad de los lugareños como así también la señalización con pequeñas flechas amarillas, promovían y renovaban la confianza en mi mismo y en el camino.
En días posteriores me encontré adentrándome en las yermas mesetas de León que, aunque austeramente forestadas, igualmente logran presentar al caminante una llamativa variedad de colores. Las diferentes tonalidades de verde y una gran cantidad de flores multicolores me acompañaron durante cientos de quilómetros. Es Imposible transmitir todas las experiencias y anécdotas vividas durante el peregrinaje.
El camino a O Cebreiro, antiguo asentamiento Celta, comenzó a dar pautas claras de que la geografía comenzaba a cambiar. El verde y las elevaciones se hicieron más intensos y, con ellos, también se intensifico la fuerza y la determinación que debí aplicar. Pero quien llega a la cima misma, donde se ubica O Cebreiro, es recompensado con una de las vistas más hermosas que la naturaleza puede ofrecer.
Muy pronto, comenzaron a verse en el horizonte las torres de la Catedral de Santiago de Compostela. Con su inminencia estaban llegando a su fin los días de prados, cuestas, bajadas, rectas, curvas, ovejas, literas, compañeros, autoconocimiento, sacrificio y empeño. Los poblados medievales del camino ya no competirían ante mis ojos por ofrecer los mas bellos puentes, monasterios castillos y catedrales de entre los siglos X y XIII. Los Kilómetros caminados no me acercarían nuevos platos típicos.
A medida que vuelco estos apuntes me doy cuenta que mi peregrinaje por el Camino de Santiago no acabo aun. Soy peregrino cada vez que mis recuerdos me dirigen por esos ibéricos caminos.